La primera vez

Photo by Davids Kokainis
Antes de iniciar mi reflexión quiero que te respondas en qué piensas cuando escuchas estas tres palabras: “la primera vez”. Muy probablemente en lo que a algunos autores les da por llamar debut sexual, o quizá no y, en ese caso, qué agradable sorpresa.

Por Mallinali Mejía

20 de agosto de 2020

A esta frase le debemos el peso desproporcionado que se le ha dado al primer encuentro sexual, que según “debe” incluir penetración vaginal. Consecuentemente, el sexo sin penetración, el sexo oral y el sexo anal suelen ser excluídos, por lo que muchas personas que han tenido relaciones sexuales, piensan que no lo han hecho y, peor aún, las personas de la diversidad sexual y sus prácticas, en ocasiones, quedan invisibilizadas.

Lo que nos dicen a las niñas y mujeres adolescentes es que “tenemos que darnos a respetar”, que “debemos guardarnos hasta el matrimonio” o que nuestra dichosa primera vez debe ser por amor. Así que en muchos casos, la primera relación sexual es cercana a la boda o unión libre con la pareja y, en ocasiones, también a la maternidad. Afortunadamente, poco a poco, las estadísticas muestran que girls just wanna have fun, sin casarse ni convertirse en madres.

A ellos no les va mejor, se encuentran en una carrera contra el tiempo, si no han “debutado”, se duda de su masculinidad/heterosexualidad, hay personas que incluso llevan a sus hijos con trabajadoras sexuales para quitarles lo “quintito” (virgen). Si alardean al respecto y, a partir de entonces, tienen múltiples parejas sexuales, mucho mejor. Acá no importa el amor, porque se le da más peso a lo erótico que a lo afectivo.

Si son chicos homosexuales, se piensa que “lo mínimo que pueden hacer es ser activos” porque “ser penetrados les resta hombría” y “de los males, el menor”.

Photo by Renate Vanaga

Algunos estudios recientes han demostrado que existen factores relacionados con el inicio de la vida sexual, la cual se retrasa mientras las personas asistan a la escuela, tengan mayor nivel de estudios y dependan económicamente de sus padres.

Así mismo, a mejores oportunidades es más probable que la gente use anticonceptivos. Específicamente en la primera relación sexual, el condón se usa menos entre mujeres, personas de niveles socioeconómicos desfavorecidos, personas que inician más jóvenes o que ya se han casado.

He de confesar que yo me la tragué enterita… esta versión del amor romántico, en mi adolescencia rechacé a quienes se me acercaron con intenciones meramente sexuales porque estaba esperando a alguien con quien fuera especial mi tan anhelada primera vez. La persona llegó, nos enamoramos y, la verdad, no cambiaría nada, pero me quedo pensando si la elección fue mía o del sistema

En fin, te quiero hablar de muchas otras primeras veces, porque es probable que no hayas disfrutado de esa primera relación sexual, que quizá ya ni la recuerdes, que no haya sido con consentimiento, que no fuera lo que esperabas o que aún no haya llegado…

¡Tranqui, quedan muchas otras por delante!

Por ejemplo, el estrés que sentirás o sentiste en tu primera vez puede ser muy parecido al de tu primer encuentro con otras parejas sexuales y es que es una nueva experiencia, también desconocida. Inclusive si se trata de la misma persona, pero es en otro lugar o bajo distintas circunstancias, puedes tener nervios e inseguridad.

La vida es un manojo de primeras veces,

algunas buenas, otras no tanto, porque no sabemos qué chingados, pero conforme pasa el tiempo y agarramos… práctica, podemos disfrutar mucho más, entender qué sí y qué no nos prende, nos gusta, nos hace sentir frustración o nos abre las puertas del cielo del placer.

Photo by Jon Tyson

Si has llegado hasta acá haz un ejercicio rápido, recuerda la primera vez que te gustó una persona, sentiste mariposas en el estómago, te masturbaste, besaste a alguien, viste un cuerpo -que no era el tuyo- desnudo, tuviste relaciones sexuales, probaste una posición distinta a la del misionero, te hicieron o hiciste sexo oral, pusiste o te pusieron un condón, fuiste a un hotel, te cacharon en la movida…

Quizá son recuerdos agradables, tal vez quisieras que hubieran sido distintos o no has pasado por algunas de esas situaciones, lo importante es que siempre puedes modificar las condiciones y agregar otra primera vez a tu existencia.

Tú decides cuántas quieres tener, solo recuerda cuidar tus límites y tener el consentimiento de tu(s) pareja(s).
Photo by Claudia van Zyl

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: